Hay cientos de cosas que en los libros y conferencias de desarrollo personal son totalmente ciertas, pero también, hay muchas que no es que necesariamente sean mentira, pero no son del todo verdaderas… Porque lo que para mí puede ser funcional, para ti, podría ser un desastre. Es que, en esta vida, creo antes de tomar cualquier consejo a ciegas, es entender que siempre existirá la variable “depende”.
Por ejemplo, el libro del club de las 5am es una excelente historia de desarrollo personal y ofrece muy buenos consejos, pero al menos yo, soy una persona más nocturna, soy más productivo cuando llego desvelarme y levantarme tarde, que cuando me acuesto temprano y me despierto de madrugada. De hecho, son las 11:46 de la noche y me encuentro escribiendo desde la comodidad de la cama, sin ruido externo ni caos, las ideas me fluyen de una excelente manera. Por el contrario, si intentara escribir a las 5 o 6 de la mañana, mi mente sólo estaría pensando en que deseo cinco minutos más de sueño.
Si tuvieras la fórmula para tener la casa que cualquier persona sueña; una mansión con alberca y jacuzzi, con cancha de fútbol y los cuartos con vista al bosque, ¿seguirías esa estrategia para poder conseguirla? Todo suena increíble y podemos llegar a decir que sí de manera instantánea, pero la realidad, es que todo depende: porque… ¿qué es aquello que vamos a sacrificar? No hay beneficio sin sacrificio. ¿Vamos a pasar 14 horas en la oficina y por lo tanto dejar de ver a nuestra familia? ¿Vamos a dejar de hacer ejercicio y comer saludable, provocando que nos enfermemos y aceleremos nuestra visita al cielo? No hay una respuesta correcta, todo depende… Porque sí, el trabajar en exceso afectará terriblemente tu salud mental y física, pero el no tener los ingresos suficientes te generará un estrés constante, que, de igual manera, afectará tu salud, inclusive todas tus relaciones. Por lo que si a fin de mes, tu mente está llena de ansiedad al saber que el dinero no te alcanzará, entonces, tu prioridad número uno, desde mi punto de vista, es encontrar la forma de generar mayores ingresos. Y sí, podrás pensar que es complicado, que vivimos en una situación difícil, o que tal vez solamente estoy escribiendo desde mi privilegio, y déjame decirte que tienes toda la maldita razón. Yo no soy nadie para decirte que hacer. Lo más irónico, es que seguramente ya sabes qué es eso que necesitas realizar para conseguir tu deseo. No requieres que alguien te diga que debes de hacer, sino alguien que te motive e impulse a tomar acción.
Se dice que la causa número uno de los divorcios no es la falta de amor ni la monotonía, sino justamente la falta de dinero. Puedes quejarte de todo lo que te falta, o tomar coraje y hacer todo lo que esté en tus manos para ir detrás de tu objetivo.
Hace algún tiempo escuché la frase; “dudar es morir antes de tiempo” y concuerdo con ella, pero hasta cierto punto. Por experiencia propia, puedo decir que tener certeza en mis decisiones y acciones me ha llevado más lejos de lo que alguna vez imaginé fuera posible. Pero sin esa duda que nos hace cuestionar nuestro camino, que nos ayuda a ver el peligro, que nos hace reflexionar qué tan buena idea sería dar ese salto. Porque todo mundo te dirá que te avientes, que solo hay una vida y los ganadores son aquellos que se atreven, y repito, tienen razón, pero a medias… Porque ¿qué pasaría si saltas, caes mal y te lesionas? Evidentemente en el próximo salto vas a aterrizar mejor, pero, ¿cuánto tiempo te tomará el recuperarte? No digo esto para desanimarte y que entonces no hagas nada, porque eso puede ser peor, todo músculo que no se usa se atrofia, ahora tendrás una lesión no por brincar, sino por quedarte quieto.
Muchos te dirán que el que no arriesga no gana, pero de ser así, todos los que apuestan en el casino se hubieran convertido en millonarios por jugar todas sus fichas, cuando la realidad es que la mayoría de los ludópatas terminan en bancarrota.
No hay que arriesgar por arriesgar, tiene que ser una mezcla de cálculo, instinto y sabiduría.
La próxima vez que dudes de algo, no te sientas mal, abraza ese sentimiento y escucha lo que tiene que decirte. Y recuerda que la duda es igual que una persona, puede decirte la cruda verdad para que no comentas algún error, pero también te podrá contar una dulce mentira para autosabotearte.
A veces, la mejor forma de crecer, es justamente dudar, porque eso te permite eliminar aquello que ya no sirve.
